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Los grafitis no solo afean las fachadas de edificios y locales. Si no se eliminan a tiempo pueden dañar las superficies de forma permanente. Por este motivo es tan importante realizar una limpieza de grafitis tan pronto como sea posible e instalar posteriormente láminas antigrafiti para prevenir daños costosos de reparar.
Mantener en perfecto estado el escaparate de tu negocio es una ardua tarea que puede verse complicada por actos vandálicos como arañazos, grafitis o pintadas. Estas “firmas” deterioran la imagen de tu negocio, por lo que lo más recomendable es eliminarlas cuanto antes. 
La suciedad puede adherirse con gran fuerza a las superficies, lo que hace muy complicado eliminarla sin dañar los materiales. Esto se debe, principalmente, a que las partículas de polvo y otras sustancias pueden tener una carga electrostática opuesta a la de la superficie, lo que produce un efecto imán. 
Cada vez es más habitual ver en ciudades y parques empresariales grandes edificios con fachadas acristaladas. Esta tendencia constructiva consigue viviendas y oficinas aprovechen mejor la luz solar y contribuyen a la sostenibilidad. Además, mejoran la estética del entorno. Pero, ¿te has preguntado alguna vez cómo mantener la fachada y los cristales de tu edificio en buen estado?
Los grafitis y las pintadas en las fachadas o superficies exteriores de los edificios son el pan de cada día. Estos actos vandálicos, junto con las manchas a causa de la polución y otros agentes externos, no solo devalúan el inmueble sino que pueden dañar los materiales seriamente. Una superficie muy deteriorada requiere una restauración muy costosa para devolver al edificio su aspecto inicial.